Publicado el 07-04-2026 en UCC
Ciencia que transforma
Día de la investigadora y el investigador científico. Innovación e interdisciplina para dar respuesta a demandas sociales.
En el marco del Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología y la conmemoración en Argentina del día de la investigadora y el investigador científico, conversamos con los directores de la tres áreas de nuestra Secretaría de Investigación. Carlos Catalini (Tecnología y Ciencias Aplicadas), Pablo Soffietti (Ciencias Sociales y Humanidades) y Hernán Pérez (Salud y Ambiente) profundizan sobre enfoques y estrategias de la investigación en la UCC.
La nueva Política de Investigación de la UCC tiene como objetivo deconstruirr los muros entre las distintas áreas del conocimiento. ¿Cuál es la importancia de investigar de forma interdisciplinaria?
Carlos Catalini (CC)– El objetivo es avanzar hacia nuevos abordajes. Ya no podemos pensar en compartimentos estancos; necesitamos construir un ecosistema donde la ciencia dé respuestas integrales a problemas complejos. Para lograrlo, reestructuramos nuestra secretaría en tres direcciones que hoy trabajan de manera orgánicamente conectada.
Hernán Pérez (HP)– En la práctica, esto se traduce en lo que llamamos proyectos de múltiple radicación donde, por ejemplo, ingenieros, médicos, politólogos investigan juntos patologías, sus causas, las políticas y estrategias para abordarlas en una comunidad específica. Todo esto bajo el concepto de One Health (Una sola salud), que entiende que la salud humana, animal y ambiental están profundamente conectadas.
Pablo Soffietti (PS)–A esto le sumamos la consolidación del modelo STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas, por sus siglas en inglés). Al unir las llamadas ciencias duras con el diseño y las humanidades, garantizamos que toda innovación tecnológica mantenga siempre a la persona y su contexto en el centro.
El impacto de la ciencia
¿Cómo se están redefiniendo los lineamientos de evaluación y fomento para asegurar que la investigación básica y aplicada se traduzca en una transferencia real, ya sea a través de innovaciones tecnológicas, mejoras en la salud pública o el diseño de políticas públicas basadas en evidencia?
HP– Actualmente, nuestros lineamientos de evaluación priorizan fuertemente la investigación aplicada, aunque sin dejar de lado el inmenso valor generador de conocimiento que tienen las ciencias básicas.
CC– Para que esa transferencia a la sociedad sea real, evaluamos los proyectos mirando cuatro ejes: la academia, el Estado, la industria y, sobre todo, el impacto social. Además, exigimos y fomentamos que nuestros equipos tengan instituciones contrapartes desde el día uno (municipios, clínicas, ONGs, empresas). Esto garantiza que un paper científico se traduzca, por ejemplo, en un simulador médico accesible, un nuevo protocolo de salud comunitaria o políticas públicas basadas en evidencia.
Retos y estrategias
Cada área del conocimiento enfrenta obstáculos particulares. ¿Cuáles son los desafíos estratégicos?
CC–Desde la tecnología, el gran reto es entender que la innovación no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para cuidar nuestra "Casa Común". Lo estamos abordando mediante la creación de clústeres tecnológicos de alto impacto en áreas como la Inteligencia Artificial y la Bioingeniería. Además, estamos conectando a nuestros investigadores con la red global jesuita, preparándonos para el Encuentro Internacional IAJES 2027, del cual seremos sede.
HP–Desde el área de Salud y ambiente, los desafíos comunes son la fragmentación entre disciplinas y niveles de atención, la brecha entre la generación de conocimiento y su aplicación efectiva en la práctica, las limitaciones en la calidad e integración de los datos, y la necesidad de garantizar equidad en el acceso a innovaciones. Asimismo, se destaca la importancia de incorporar enfoques interdisciplinarios que integren determinantes biológicos, sociales y ambientales, así como de fortalecer la formación de recursos humanos y la capacidad institucional para sostener investigación de calidad.
PS– Desde las Ciencias Sociales, el desafío es producir conocimiento que sea metodológicamente robusto y, a la vez, socialmente relevante. Los problemas actuales son multicausales y requieren soluciones ágiles. Por eso, desde la Política de Investigación priorizamos proyectos que respondan a demandas concretas de actores externos, desde el Estado hasta organizaciones sociales. Buscamos superar esa vieja lógica de la investigación "desvinculada" de la realidad.
¿Qué mecanismos contempla la actualización de la Política de Investigación para responder a esos desafíos?
CC–La actualización de la Política de Investigación aborda estos desafíos y nuevos enfoques por medio de varios mecanismos concretos. Por un lado, la priorización de investigaciones orientadas a problemáticas sociales relevantes, con impacto institucional, territorial y organizacional. Por otro lado, se fortalece y se fomenta la articulación con actores externos (Estado, organizaciones sociales, sector productivo), incorporando desde el diseño del proyecto demandas concretas que orienten la investigación aplicada, Por último, se plantea como objetivo central el consolidar un modelo de integración entre investigación, docencia y formación de recursos humanos, incorporando estudiantes en los equipos y promoviendo la construcción de comunidades académicas difundidas y arraigadas en la UCC.
PS– En la UCC, la investigación es un dispositivo pedagógico central. Al integrar a estudiantes de grado en estos proyectos interdisciplinarios, no solo estamos haciendo ciencia; estamos formando intensamente a la próxima generación de profesionales. Buscamos que salgan al mundo formados/as en Ciencia, Conciencia, Competencia y Compromiso.