Publicado el 09-02-2026 en UCC

“La ciencia es un camino posible y real”

Micaela Vieyra reflexiona sobre la importancia de un sistema científico más humano, empático y con lugar para trayectorias diversas.

Micaela Vieyra tiene 26 años, es Médica Veterinaria y forma parte del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales y Sustentabilidad José Sánchez Labrador S.J. (IRNASUS), unidad ejecutora de doble dependencia en tre la UCC y el CONICET donde desarrolla su tesis doctoral. Su trabajo combina investigación científica y compromiso social, con el objetivo de mejorar la seguridad alimentaria y la salud pública.

En el marco de la celebración del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia te compartimos la entrevista con ella.

¿En qué consiste tu investigación?

–Nuestro grupo de trabajo lleva adelante un estudio en carnicerías de la ciudad de Córdoba para comprender su realidad sanitaria y detectar la presencia de patógenos causantes de enfermedades transmitidas por alimentos. Mi trabajo apunta a transformar esos datos en soluciones concretas: capacitamos a las y los trabajadores para mejorar sus prácticas, elevar el estándar de higiene y, con ello, la seguridad de los alimentos que consumimos. Se trata de un abordaje en el que la ciencia sale del laboratorio para trabajar, desde la empatía, codo a codo con la comunidad y prevenir problemas de salud pública.

¿Qué te motivó a elegir una carrera científica?

–Lo que me trajo hasta acá fue la curiosidad. En ciencia, todo gran proyecto nace de una idea o de una pregunta, y para mí esa curiosidad es el “motorcito” que me impulsa cada día: el deseo de buscar respuestas y comprender distintas realidades para generar un aporte real a la comunidad.

No investigo solo por el conocimiento en sí, sino para que ese trabajo tenga un impacto positivo en la sociedad.

¿Qué barreras considerás que hoy son las más urgentes a atender en el marco de la inclusión de mujeres jóvenes en la ciencia?

–Creo que una de las principales barreras es la credibilidad de nuestra voz. Todavía persiste el prejuicio de que, por ser mujeres y jóvenes, nuestra opinión o nuestro conocimiento tienen menos peso. A esto se suma la presión de un sistema muy exigente, que hace que conciliar la vida personal con la carrera científica resulte complejo.

¿Qué importancia crees que tiene la visibilidad de mujeres científicas para las nuevas generaciones?

La visibilidad es clave porque rompe estereotipos que suelen limitar las expectativas de las niñas. Ver a mujeres en estos roles amplía su mirada y las incentiva a aspirar a espacios de investigación y de toma de decisiones.

Es fundamental para que conozcan que la ciencia es un camino posible y real. Al vernos, pueden reconocerse y entender que ellas también pueden habitar estos espacios.

¿Qué aspectos del sistema científico crees que deberían mejorar para favorecer la igualdad de género?

Necesitamos un sistema más humano y empático, que contemple que nuestras trayectorias no siempre siguen los mismos tiempos. Además, es fundamental que haya más mujeres en los espacios de decisión y que se garantice un ambiente de respeto, donde no se nos subestime por género o edad.

Solo así nuestra mirada podrá contribuir a transformar la cultura científica.

¿Cómo imaginas tu futuro profesional dentro de la ciencia?

–Me imagino liderando y participando en proyectos que generen un impacto real y tangible en la salud pública. Mi objetivo es ser un puente entre la investigación y la comunidad, comunicando los resultados de forma clara para que el conocimiento sea útil para todas las personas.

Me veo integrando equipos multidisciplinarios, donde el trabajo colaborativo sea la base para encontrar soluciones innovadoras y seguir aportando a la sociedad.

¿Qué le dirías a una niña o adolescente que siente curiosidad por la ciencia pero duda si es “para ella”?

–Le diría que se anime, que confíe en sus ideas y vaya por ellas con convicción. Que no permita que nadie apague ese “motorcito” de la curiosidad, porque es su herramienta más poderosa para generar cambios.

La ciencia no es algo inalcanzable: es un camino que se construye paso a paso, con perseverancia y trabajo en equipo. Si te preguntás el “por qué” o el “cómo” y querés buscar respuestas, animate: el mundo necesita tu mirada y tu voz única para encontrar nuevas soluciones.

De hecho, a quienes tengan esa duda, las invitamos a vivir un día de ciencia junto a nuestro equipo para que descubran que este espacio también es de ustedes.

Conocé todo el trabajo de nuestra Secretaría de Investigación y nuestra carrera de Veterinaria.